siempre termino tragando que soy la del vestido rasgado
el delineador corrido,
el peinado despeinado.
siempre en el bosque me veo comiendo las hojas mojadas,
pataleando en el barro,
gritando en el silencio de una decadencia.
esa belleza siempre fue incomprendida,
desechada,
o por lo menos,
cargada del miedo de las rutinas.
esa belleza siempre fue la de las películas que pocos miran,
que a otros les aburren,
y que seguro que nadie quiere transitar.
y es en ese momento
(cuando las alas de un monstruo sincero y leal se despliegan en mis ojos)
que se van escuchando los ruidos de unos pasos para atrás.
y ya es tan burdo el exceso que no entro en los esquemas de una flor.
y así es como me tiro confiada,
capaz solo por la pura adrenalina que me genera...
caer.
capaz nunca me creí que estoy viva.
lunes, 16 de noviembre de 2015
jueves, 5 de noviembre de 2015
todo así,
todo casi.
que cuando uno se construye una casa en las horas de otra frecuencia,
solo choca contra uno mismo y así empieza: la relación vos mismo y vos mismo.
Y tiras de la soga y soltás.
Y ahora resultas ser todo eso que no querías.
Crees controlar todo pero en realidad sufrís una crisis de control propia,
te tragas la miseria de las heridas.
Ya no queres ir para adelante y preferís sentarte en la cama a escenificar.
Escenificar cuando nadie es escenificable.
todo casi.
que cuando uno se construye una casa en las horas de otra frecuencia,
solo choca contra uno mismo y así empieza: la relación vos mismo y vos mismo.
Y tiras de la soga y soltás.
Y ahora resultas ser todo eso que no querías.
Crees controlar todo pero en realidad sufrís una crisis de control propia,
te tragas la miseria de las heridas.
Ya no queres ir para adelante y preferís sentarte en la cama a escenificar.
Escenificar cuando nadie es escenificable.
lunes, 2 de noviembre de 2015
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