En enero me fui con una amiga un mes a Colombia. No viajamos solas, las dos mayores de edad, y obviamente, nos acompañaba el entusiasmo de conocer un lugar nuevo.
Algo que nunca me voy a olvidar es de un viaje en taxi... la que lo conducía era una mujer de unos treintilargos. Colombiana obviamente. Durante todo el viaje que fue más o menos de unos veinte minutos, la mujer nos preguntó muy entusiasmada sobre nuestra estadía allá. Estaba muy sorprendida de nuestra "valentía" decía ella. El diálogo que más recuerdo es este:
-... Si, y en unos días nos vamos a Santa Marta.
-Que? En serio? Pero que niñas mas A V E N T U R E R A S. Por dios niñas, ustedes sí que lo son. Y que dicen sus padres?
-Que nos van a decir? Ya somos mayores de edad, trabajamos, estudiamos. Son nuestras vacaciones.
Aventureras, sí, aventureras. Aventureras porque nos vamos a de viaje con la plata que hicimos laburando. Porque cruzamos la frontera. Aventureras porque salimos de noche por Cartagena. Aventureras, quizá, porqué vamos a la playa en maya y usamos colaless. Aventureras porque tomamos birra y hablamos con colombianxs. Aventureras porque no nos fuimos con un grupo que tenga al menos algunos varones. "Aventureras", por hacer lo que nos da ganas de hacer... somos aventureras.
Después de leer Teoría King Kong (un libro que te revuelve todas las ideas que parecían estar cómodamente ordenadas), te das cuenta que con poner un pie en este mundo, si sos mujer, ya tenés violencia garantizada. Piropos en la calle, tipos desconocidos que te hablan en el transporte público, personas que te preguntan si tenes novio antes de preguntarte como estás, pibitos que te tocan el culo en los boliches, etc. Ese libro me liberó un poquito más. Ya fue, si me gusta pintarme me pinto, si me gusta ponerme una minifalda me la pongo, si quiero ser polígama esta bien, si quiero ser monógama, también. Si no quiero depilarme también, si me encanta depilarme también. Si no me gusta usar tacos también, si amo los tacos aguja también. A veces, con las mejores intenciones, creemos que somos más feministas dejando de hacer cosas que "pertenecen a los mandatos patriarcales". "Ay pero que te importa tener sexo aunque estés indispuesta?" Frase que he escuchado en más de una conversación. Y mirá, me incomóda, y no me hace más feminista hacer algo que no tengo ganas de hacer. Al contrario.
Así nos volvemos locas. Lxs machistas nos dicen que no viajemos, que no nos vistamos así o asá. Algunxs feministas también nos dicen a otras feministas como debemos sacarnos 10 en ser anti-patriarcales, también nos dicen que nos vistamos así o asá. Y entre todas esas cosas que nos dicen como debemos ser, estamos nosotras, ahí, tratando de vivir en paz. Toda la culpa la tienen los asesinos. TODA. ABSOLUTAMENTE TODA.
Por eso, ya fue, esto no es un himno a "des-cuidarnos", ni tiene intenciones de sonar a "rebelde sin causa"... Pero yo quiero seguir viajando.
No se trata de ser aventurera como dijo la taxista, sino de vivir.
Dejen de condenarnos, dejen de matarnos.
*
lunes, 19 de septiembre de 2016
hace como 38 grados en Buenos Aires.
o más. porque ahí estas.
y ahí estoy yo:
esperando un subte que llega y no llega. con la compañia de un libro de Freire en la mano izquierda.
la voz de una propaganda política de una persona que todo lo pinta de amarillo. la tristeza de estar obligada a escucharlo.
la desaceleración del pensamiento cuando se piensa en si hay un fin último a toda esta locura.
percatarme de que tengo 19 años y hace 20 mínimo que sufro de ansiedad.
la ansiedad de las conjeturas a la velocidad de la luz.
de la veracidad de esas conjeturas en mi super ego.
y que después de todo,
no me sirve para nada,
tenerlas.
me quedan en el bolsillo dando vueltas.
en el cerebro aplastando la espontaneidad.
la cabeza en la almohada dibujando los colores de ese ataque de mañanismos.
mañana, mañana.
canta el pájaro fisura y pum:
la maldita ciudad se despierta.
todos te ven de nuevo.
el sol te pega en la cara.
algún chabón te piropea por la calle
algún bebé llora en el transporte público
alguna señora vomita un comentario gorila
y seguramente,
el conductor del bendito colectivo,
escupe alguna puteada hacía alguien o hacia él también.
y esas ganas de escurrir la ciudad.
de ver que cae por ahí.
de escurrirlos a todos y de escurrirte.
"relajá" te diría.
"relajemos" nos diría.
por eso salgo a caminar por la noche.
porque de una vez por todas,
finalmente,
puedo ver a mi manera,
las estrellas.
(y sin un porqué)
o más. porque ahí estas.
y ahí estoy yo:
esperando un subte que llega y no llega. con la compañia de un libro de Freire en la mano izquierda.
la voz de una propaganda política de una persona que todo lo pinta de amarillo. la tristeza de estar obligada a escucharlo.
la desaceleración del pensamiento cuando se piensa en si hay un fin último a toda esta locura.
percatarme de que tengo 19 años y hace 20 mínimo que sufro de ansiedad.
la ansiedad de las conjeturas a la velocidad de la luz.
de la veracidad de esas conjeturas en mi super ego.
y que después de todo,
no me sirve para nada,
tenerlas.
me quedan en el bolsillo dando vueltas.
en el cerebro aplastando la espontaneidad.
la cabeza en la almohada dibujando los colores de ese ataque de mañanismos.
mañana, mañana.
canta el pájaro fisura y pum:
la maldita ciudad se despierta.
todos te ven de nuevo.
el sol te pega en la cara.
algún chabón te piropea por la calle
algún bebé llora en el transporte público
alguna señora vomita un comentario gorila
y seguramente,
el conductor del bendito colectivo,
escupe alguna puteada hacía alguien o hacia él también.
y esas ganas de escurrir la ciudad.
de ver que cae por ahí.
de escurrirlos a todos y de escurrirte.
"relajá" te diría.
"relajemos" nos diría.
por eso salgo a caminar por la noche.
porque de una vez por todas,
finalmente,
puedo ver a mi manera,
las estrellas.
(y sin un porqué)
canela feminista
leí en algunas páginas de internet que tomar te de canela hace que te baje.
así que me tape la nariz (la canela no me gusta) y me re tomé dos sobrecitos.
curioso como muchas personas preguntaban si el té de canela era abortivo.
muchas mujeres preocupadísimas preguntaban si tomar litros de ese tecito mágico destruía un embrión. es increíble la sororidad que se puede generar en yahoo respuestas.
toda esa situación bizarra me dió mucha risa. reí por dos minutos de lo patético que era ese momento y calenté el agua. agarre mis queridos tecitos que compré en mi viaje de egresados a bariloche en 2012. nunca creí que los iba a usar. pensaba regalarselos a mi abuela. pero colgué. y como colgué ahora me estaban ayudando a contraer mi útero. es que a veces se me retrasa y voy por la vida no viviendo porque me preocupo.
miré house of cards. me dormí.
me levante. almorzé.
fui al baño.
sangre.
salté.
me reí el doble que la noche anterior. la canela funcionó.
la canela es feminista.
canela compañera.
así que me tape la nariz (la canela no me gusta) y me re tomé dos sobrecitos.
curioso como muchas personas preguntaban si el té de canela era abortivo.
muchas mujeres preocupadísimas preguntaban si tomar litros de ese tecito mágico destruía un embrión. es increíble la sororidad que se puede generar en yahoo respuestas.
toda esa situación bizarra me dió mucha risa. reí por dos minutos de lo patético que era ese momento y calenté el agua. agarre mis queridos tecitos que compré en mi viaje de egresados a bariloche en 2012. nunca creí que los iba a usar. pensaba regalarselos a mi abuela. pero colgué. y como colgué ahora me estaban ayudando a contraer mi útero. es que a veces se me retrasa y voy por la vida no viviendo porque me preocupo.
miré house of cards. me dormí.
me levante. almorzé.
fui al baño.
sangre.
salté.
me reí el doble que la noche anterior. la canela funcionó.
la canela es feminista.
canela compañera.
martes, 31 de mayo de 2016
jueves, 25 de febrero de 2016
una gota de transpiración me pasa por las tetas.
me pasa por la frente.
por el flequillo.
tengo esa certeza desesperada de que me miras entre el tumulto que exhala mugre.
ya perdieron tanto tiempo todos ustedes...
que hasta conseguí encontrar otro hogar.
casi que no me acuerdo de sus bares,
del color a malta que filtraba sus ojos.
casi que no tengo nuevas excusas para ustedes,
ni nuevas ganas.
tengo el polvo que me cubre de gris,
de una perspectiva lejana.
a él lo cuido,
a ustedes...
jamás.
me pasa por la frente.
por el flequillo.
tengo esa certeza desesperada de que me miras entre el tumulto que exhala mugre.
ya perdieron tanto tiempo todos ustedes...
que hasta conseguí encontrar otro hogar.
casi que no me acuerdo de sus bares,
del color a malta que filtraba sus ojos.
casi que no tengo nuevas excusas para ustedes,
ni nuevas ganas.
tengo el polvo que me cubre de gris,
de una perspectiva lejana.
a él lo cuido,
a ustedes...
jamás.
lunes, 25 de enero de 2016
cacho de diario 1
los viajes hacia el sur de buenos aires son una película musicalizada por bebes que lloran y olor a asado.
imágenes del gauchito gil y unas cumbias como himno nacional (o conurbano).
y voy hasta allá, hasta alguien:
alguien que lucha como yo.
quizás porque nuestros modos de vida son parecidos,
porque no tenemos una lista con los pasos a seguir en la vida,
es que nos entendemos.
hoy pensaba en que raro que es eso de convivir con alguien.
después de tanto dormir al lado de pequeños enemigos,
todo se torna raro cuando un compañero aparece en la vida de una.
las charlas con las preguntas como: que comiste? suenan a familiar.
hoy hizo 32 grados y su casa hervía entre todos los horarios, y entre todas las posiciones.
la casa es desordenada, probablemente ni yo tuviese tal anarquía si viviese sola.
de todas maneras lo prefiero así.
su sillón se pega en los cuerpos.
tiene una foto de evita que se torna particularmente rara cuando tenemos sexo en esa habitación.
una vez lloré en sus hombros y fue el día que gano macri.
y el me consoló diciendo "bueno, dale, hay que resistir"
y yo lo que sentí fue que me dijo "bueno, cheta, hay que resistir"
esa es la culpa de clase que me come el cerebro todo el tiempo.
me gusta ir al día con el y comprar el salame que viene cortadito en fetas. con birra y coca cola.
también me gusta mirar pasión de sábado con él.
*este texto no es originalmente como esta escrito en mi diario. así me da un poco menos de vergüenza.
domingo, 20 de diciembre de 2015
las pestañas se me llenan de grumos de la ansiedad.
detrás de ellas,
me espía una tormenta de un verano más que ordena mi tiempo.
entra un viento por la ventana,
esa que solo a veces dejo abierta,
y desordena y revuelve mis vestidos.
a la noche,
todos podrían no existir.
a la noche,
cuando estoy sola,
todo parece ser un eco,
y los olvidos parecen ser el desayuno.
jugo y, olvido.
tostadas, con olvido.
mañana me levanto y nada de todo lo que está así de bien, va a estarlo.
me da tanta fiaca que mañana esté todo mal.
y a la mañana me despierto,
y la luz amarilla que entra por un pedazo de ventana,
que me da en el ojo izquierdo,
se transforma en el noticiero de que está todo bien.
que uno tiene que hacer las cosas que hace todos los días,
no animarse a tanto,
y todo va a estar bien.
uno acumula las nostalgias, las tristezas,
osea un par de pavadas,
y la media-estabilidad funciona bien.
(y vos como andas?
Bien, todo bien. )
esas noches
son muy distintas a otras noches,
en las que caigo encerrada en un tumulto de otras mujeres que están adentro mío.
que no piden permiso,
que son tan rebeldes como amas de casa.
porque esas noches eso soy: un ramo de flores de distinto tipo.
que logran un perfume que no está bien.
un perfume heterogéneo que está muy bien.
una noche que no paso en mis paredes.
que leo un libro que se llama "Paco Urondo. Poesía completa",
un libro que no está en mi biblioteca.
siento la incomodidad de otros codos,
de otros hombros.
y traman mañanas con los ojos cerrados,
quizás con pesadillas.
quizás ni traman mañanas.
quizás solo traman permitirse equivocarse,
acomodar las ideas de los otros meses del año.
no son noches mediocres: son las verdaderas noches.
las otras solo roban un poco de oscuridad,
y las ajustan al tiempo de la ciudad.
noche y verano,
noches de verano,
siempre fueron mis favoritas.
porque nunca parece que van a volver.
y si,
lo hacen.
y a mi,
vuelven todas las edades.
detrás de ellas,
me espía una tormenta de un verano más que ordena mi tiempo.
entra un viento por la ventana,
esa que solo a veces dejo abierta,
y desordena y revuelve mis vestidos.
a la noche,
todos podrían no existir.
a la noche,
cuando estoy sola,
todo parece ser un eco,
y los olvidos parecen ser el desayuno.
jugo y, olvido.
tostadas, con olvido.
mañana me levanto y nada de todo lo que está así de bien, va a estarlo.
me da tanta fiaca que mañana esté todo mal.
y a la mañana me despierto,
y la luz amarilla que entra por un pedazo de ventana,
que me da en el ojo izquierdo,
se transforma en el noticiero de que está todo bien.
que uno tiene que hacer las cosas que hace todos los días,
no animarse a tanto,
y todo va a estar bien.
uno acumula las nostalgias, las tristezas,
osea un par de pavadas,
y la media-estabilidad funciona bien.
(y vos como andas?
Bien, todo bien. )
esas noches
son muy distintas a otras noches,
en las que caigo encerrada en un tumulto de otras mujeres que están adentro mío.
que no piden permiso,
que son tan rebeldes como amas de casa.
porque esas noches eso soy: un ramo de flores de distinto tipo.
que logran un perfume que no está bien.
un perfume heterogéneo que está muy bien.
una noche que no paso en mis paredes.
que leo un libro que se llama "Paco Urondo. Poesía completa",
un libro que no está en mi biblioteca.
siento la incomodidad de otros codos,
de otros hombros.
y traman mañanas con los ojos cerrados,
quizás con pesadillas.
quizás ni traman mañanas.
quizás solo traman permitirse equivocarse,
acomodar las ideas de los otros meses del año.
no son noches mediocres: son las verdaderas noches.
las otras solo roban un poco de oscuridad,
y las ajustan al tiempo de la ciudad.
noche y verano,
noches de verano,
siempre fueron mis favoritas.
porque nunca parece que van a volver.
y si,
lo hacen.
y a mi,
vuelven todas las edades.
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